La amistad une a dos niños separados por una alambrada en “El niño con el pijama de rayas”
- 13 dic 2017
- 2 min de lectura
John Boyne pretende expresar con una breve novela la visión del mundo desde el punto de vista de dos niños de nueve años. Bajo la ambientación de la Segunda Guerra Mundial, este libro refleja que los muros y las alambradas pueden separar a las personas, pero la amistad las puede unir. Este es el caso de dos niños tan aparentemente diferentes pero con las mismas preguntas que los inquietan: ¿por qué existe esta verja? ¿Quiénes viven a cada lado? ¿Cómo son? Cada uno explicará sus propias experiencias e intentarán comprender mejor el mundo que les rodea.
La historia comienza con el traslado de la familia de Bruno a Auschwitz por motivos laborales de su padre. Bruno desconoce su oficio. Solo sabe que viste un uniforme muy bonito y que gente importante visita frecuentemente su casa, especialmente aquel despacho en el que está Prohibido Entrar Bajo Ningún Concepto y Sin Excepciones para todo el resto de su familia. “Tiene que ser una persona muy importante”, pensaba Bruno.
El traslado de Berlín a Auschwitz le disgusta por completo. Deja una casa más grande, la ciudad que tanto ama, su familia y sus amigos. Todo le era un desagrado. Lo único que lo mantiene curioso es saber qué es esa alambrada que se ve desde la ventana de su habitación. Extrañas viviendas se veían más allá de la alta verja y también rostros melancólicos vestidos todos con un mismo pijama de rayas. “¿Quienes serán?”, se preguntaba.
Tras el paso de días y días, Bruno se siente atraído por la curiosidad. Para vencer el aburrimiento, decide jugar a los exploradores. Camina por el bosque y, sorprendido, se encuentra un niño triste sentado en el otro lado de la valla, vistiendo ese curioso pijama de rayas. Se sienta a su lado. Shmuel, judío, y Bruno, cristiano, establecerán una relación de amistad.
Este libro es una gran obra que refleja como la amistad puede llegar a surgir desde los lugares más inesperados. La guerra como fondo y la inocencia infantil como marco principal son la esencia principal de la historia. Todo esto está descrito en un lenguaje sencillo y entendedor.
Como conclusión, aconsejo leer este libro a todos los amantes de la buena novela. También animo a todos aquellos que les haya gustado la película a que lean el libro. ¿Cuál de los dos es mejor: la película o el libro? Esto lo dejo para que lo juzguéis por vuestra cuenta.
Como final para este artículo os dejo algunas frases célebres a continuación:
“Acepta la situación en que te encuentras y todo resultará mucho más fácil”.
“Las lágrimas se le acumulaban en los ojos, pero no permitía que se vertieran”.
“Yo no era más que la pared vacía a la que dirigías tus palabras”.
“Hay cosas que sinceramente están ahí, sin molestar a nadie, esperando a que las descubran”.
“Lo que estamos haciendo aquí es corregir la historia”.
“Si llevas el atuendo adecuado, te sientes como la persona que finges ser”.
“Parecía tratar de convencer a su alma para que saliera de su cuerpecito, flotara hacia la puerta y se elevara por el cielo, deslizándose a través de las nubes hasta estar muy lejos de aquí”.















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